La junta interdisciplinaria redactará mañana sus conclusiones sobre cómo murió Nisman | "Cada día se hace más difícil seguir adelante", dijo la familia de Santiago Maldonado | Rechazan la recusación de un juez en el juicio a Milagro Sala por amenazas a policías | Acuerdan adelantar el debate de candidatos a senadores por la Provincia de Buenos Aires y Cristina Kirchner sigue en duda | Randazzo pide "un debate público entre todos los candidatos" bonaerenses | El plan de incorporación de luminarias de tecnología LED ya beneficia a 50 municipios | México: Un terremoto de 7.1 grados en la escala Richter sacudió la capital | La gobernadora anunció un aumento del 20 por ciento para asignaciones familiares y de jubilaciones mínimas de la provincia de Buenos Aires |
 
22:31 | 03 JUN 2017
Reducir TipografiaAmpliar TipografiaEnviar nota por EmailImprimir Nota

El desafío contra el terrorismo es cultural frente a su intento de enfrentar a una sociedad al miedo inmovilizador

Por Ricardo J Ferrer Picado /El Mundo de Impulso Baires - "El terrorismo nos tiende una trampa. Quiere empujarnos a cometer un error. Ese error es la guerra interna", afirmó el ex primer ministro francés Dominique de Villepin. Jamás debemos sucumbir ante la tentación quienes procuramos la República Democrática, como obra máxima del hombre en sociedad para cumplir los fines de la felicidad; no hay obra superadora.

Lo cierto es que tras Manchester, donde lejos que cundir el pánico y resultar inmovilizada la sociedad británica, en muy pocas horas y con la solidaridad de una activa y la efectiva reacción de cantantes británicos y del mundo entero, se generó una respuesta contundente a los que pretenden propagar el terror desde donde sea que se origine. Ese es el camino que entusiasma, al punto que buscaron golpearlo al no concretar el propósito primigenio.
Así, también, encontraron en el candidato laborista Corbyn que contrasta a la conservadora May, un vehículo que receptó las demandas crecientes en materia social. Los jóvenes parecen reconciliarse con los partidos mayoritarios nuevamente, ya que entre ambos candidatos, suman por primera vez en cerca de cuarenta años, un 78% de intención de voto para las próximas elecciones del jueves, que definen al próximo primer ministro.
Es un desafío cultural. La lucha contra el terrorismo no debe ser una guerra en ningún lugar del mundi, ya que se da por políticas públicas que incluyen en forma sostenida, sin dejar a nadie en el camino.  En Argentina, como Inglaterra, Siria o Pakistán. Sin enfrentamiento, con todos del mismo lado. Pero las dudas aparecen, cuando desde el poder se insiste en "que nada se puede hacer contra lobos solitarios" y luego se comprueba que hay toda una familia cuyo padre era parte del servicio secreto que derrocó al libio Gaddafi en el reciente atentado de Manchester. Más aun, cuando el 22 de marzo pasado en el Puente de Westminster se dio un formato similar al de hoy en el London Bridge, sabiendo ya que se procuran desde algún sector que deja actuar pese a advertencias  de agencias a estos perpetradores, pensando en generar algún clima que distorsione, llegada la situación de fracaso en las políticas públicas de inclusión y luego en las de prevención como policiales.
Ya el 14 de julio de 2016 en Niza, o el 19 de diciembre del mismo año en Berlín, un banal vehículo fue utilizado para provocar la muerte. Pero hace poco en París, se procuró algo similar a Atocha de 2004. Cuando la historia se reitera sin aprender, es patético, y básicamente en los efectos sobre la humanidad.
Los perpetradores como los que lo permiten procuran a largo plazo, ese objetivo es además dividir a la sociedad. Provocar enfrentamiento entre comunidades, violencia, reacciones xenófobas y racistas. Y básicamente, generar dividendos económicos y políticos de corto plazo sin importar los bienes en juego, que no tienen repuesto.

De los laberintos se sale de dos formas, por arriba o con carretel propio, y el mundo estará observando la posibilidad concreta de una lección democrática, sin caer en normas de excepción que limiten la libertad, con resultados que no solucionan nada, y menos que cuando se declaran guerras a enemigos virtuales.
Todos estamos contra el mal, que también está en la mala política y en las instituciones enfermas. El Reino Unido se puede proteger asimismo, como el mundo organizado, en aceptar la alteridad jamás tendría lugar para despreciar ni cosificar, violentando la vida en sociedad.
Si las formaciones políticas buscan sacar provecho, de esta crisis, otra vez, veremos un espectáculo patético, quizas más profundo que el error del brexit, tan bárbaro como anacrónico cuando el mundo busca en la integración la escala para enfrentar los desafíos globales.
Es en efecto así como los terroristas habrán ganado. Para eso, se necesita un Estado legítimo, donde la violencia sea ejercida monopólicamente en forma excepcional por quienes deben rendir cuentas al pueblo.
La elección británica del próximo jueves, tiene atisbos globales. La estaremos siguiendo, procurando genere las soluciones en el camino virtuosos de la respuesta contundente tras el atentado de Manchester de organizarse solidariamente sin hacer lugar al miedo buscado, ganando en demandas inclusivas.
Nos gustaría que estos atentados no hayan cumplido su cometido, y los extremos rompan el sistema de retroalimentarse.

 

 

 

Enviar nota por Email
Tu Nombre:
Tu Email:
Email Amigo/a:
 

Subir | Atras | Home

 

 
 
 
Diseño y Desarrollo por DreamDesigners